Noticias

Published on February 7th, 2019 | by RevistaLaCorriente

0

#Exposición Las culturas del Golfo de México en Museo Nacional de Antropología e Historia

El Museo Nacional de Antropología abrió al público la primera exposición temporal que dedica el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a las culturas prehispánicas de la costa del Golfo de México: Golfo. Mosaico ancestral.

En el marco de los 500 años del desembarco de los europeos en las costas del golfo mexicano y 80 años de la fundación del INAH, la Secretaría de Cultura, a través del instituto, presenta esta exhibición que da cuenta de la pluralidad de culturas que hasta antes de 1518 habitaron la región y sus inmediaciones, donde se estima que al tiempo de la Conquista se hablaban alrededor de 20 lenguas.

La exhibición fue inaugurada por la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, y el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, con la presencia de representantes de las comunidades de Jáltipan, Veracruz, y Tamtoc, San Luis Potosí, de donde proceden algunas de las piezas que se exhiben por primera vez fuera de sus lugares de origen.

Momentos antes de inaugurar Golfo. Mosaico ancestral, Alejandra Frausto destacó que la muestra se presenta en el marco de los 80 años del INAH, “una institución que nos ha educado y mostrado lo que somos como país; que nos ha ayudado a reconocer la diversidad cultural que hay en México, por eso es un honor ser la secretaria de Cultura en este momento de conmemoración”.

Frausto definió al Museo Nacional de Antropología como un lugar de encuentro de millones de personas, mexicanos y extranjeros, donde nos reconocemos como país. Hizo un reconocimiento público a la labor de sus trabajadores de todas las áreas, a las personas que están al cuidado de las piezas arqueológicas por el amor, la pasión y respeto con que montan y hablan de cada una de ellas, y resaltó que la exhibición es resultado del trabajo comunitario.

Asimismo, reconoció y agradeció la confianza de los portadores de algunas de las piezas que custodian las comunidades de origen y que desde su descubrimiento las han conservado, como el caso del bloque labrado de El Cascajal, resguardada por la población de Lomas de Tancamichapa, municipio de Jáltipan, Veracruz. Es un bloque de piedra verde con 62 símbolos grabados, data del periodo Formativo Temprano (1200-900 a.C.). Hasta el momento es el único ejemplar con este tipo de escritura y recientemente se ha propuesto que pudiera ser olmeca.

La titular de la Secretaría de Cultura recordó que en 2019 se conmemoran 500 años de la llegada de los españoles a México, lo cual ofrece la oportunidad de descubrir lo que ellos dieron a nuestra cultura; contacto que dio origen a un patrimonio cultural diverso, de poderosa estética, pero sobre todo con un simbolismo de gran arraigo sin precedente en las comunidades y que no se ha perdido.

El director general del INAH, Diego Prieto Hernández, dio la bienvenida a los asistentes, en especial a más de una docena de comunidades del municipio veracruzano de Jáltipan, a quienes expresó su agradecimiento por haber facilitado varias de las piezas que por primera vez podrá apreciar un público amplio, y que constituyen parte de los tesoros culturales de sus localidades, mismas que las custodian y dan significación.

El antropólogo dijo que bajo la premisa de celebrar la multiculturalidad de México, establecida en la Constitución y que tiene como fundamento primario la existencia de los pueblos y culturas originarios de México, se presenta esta muestra de la riqueza de las culturas prehispánicas asentadas en el Golfo de México, que aproxima a los conocimientos de los primeros habitantes de ese territorio.

Explicó que el discurso lo articulan siete temas, a través de los que se revelan los aspectos que en mayor grado definen los alcances de los grupos humanos que poblaron el horizonte Preclásico, y cuya continuidad les permitió trascender al arribo de los españoles hasta nuestros días. Los olmecas, término que como referente continúa en uso para designar a los primeros habitantes del Golfo, cobra una dimensión distinta en esta exposición para ampliar la comprensión hacia una rica geografía ocupada no por una sino diversas etnias que, en la solidez de su originalidad, erigieron su propio legado.

La propuesta curatorial aborda una mirada que plantea nuevos acercamientos, derivados de las investigaciones arqueológicas que en las últimas décadas han generado un cúmulo de información, invitando a revaluar interpretaciones tradicionales, dijo la curadora Rebeca Bell González Lauck, quien advirtió sobre la idea preconcebida de que en las costas del Golfo solo habitaron los olmecas en el periodo Preclásico, los totonacos en el Clásico y los huastecos en el Posclásico.

Las investigaciones de los últimos años demuestran en cambio que se trata de una región multicultural dinámica, en la que por tres milenios hubo constante interacción entre los diferentes grupos que la habitaban, y de éstos con sus vecinos del norte, sur y oeste, lo que condujo a una retroalimentación de diferentes maneras, explicó la arqueóloga.

Ese dinamismo dejó huellas en el registro arqueológico que se muestra en esta exposición, haciendo énfasis en lo culturalmente distinto, en lo que no se apega a perspectivas tradicionales y brinda nuevos acercamientos, a través de siete secciones temáticas que completan un mosaico de aspectos presentes desde 1600 a.C. hasta 1518.

El corpus reúne mil 354 objetos que van desde cuentas hasta esculturas monumentales; la estelar es La Mujer escarificada, descubierta en la Zona Arqueológica de Tamtoc, en San Luis Potosí, que por primera vez se exhibe fuera del sitio huasteco; hay objetos correspondientes a 21 conjuntos, entre entierros y ofrendas, como la Ofrenda 4 de La Venta, acervo del MNA, y el lote conocido como las “Joyas del pescador”, colección del Museo Baluarte de Santiago, en el puerto de Veracruz.

Todas las piezas son originales excepto tres, de las que se exhiben réplicas fieles: la escultura La Sacerdotisa, de Tamtoc, que no pudo trasladarse desde el sitio arqueológico de Tamtoc debido a su peso de 36 toneladas y siete metros de largo; un facsímil del Lienzo de Tzoquitetlan-Tzicohuac, que data del siglo XVI, resguardado en las bóvedas de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y que por razones de conservación no se puede exhibir, y la Estatuilla de los Tuxtlas, grabada con escritura istmeña, cuyo original se encuentra en el Instituto Smithsoniano en Washington, D.C.

Las piezas proceden de más de 40 sitios arqueológicos y museos de los estados de Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro y Tabasco, sumando el esfuerzo de 18 instituciones nacionales. Muchas de las piezas nunca habían sido expuestas fuera de sus lugares de origen.

El recorrido está organizado en siete ejes temáticos: Las mujeres y hombres de la costa del Golfo a través de sus esculturas, El lenguaje visual y escrituras, Las influencias, Las ofrendas, Los yugos funerarios, La organización social, política y económica y Las joyas del pescador.

La velada inaugural cerró con los versos y la música de jaraneros de Jáltipan, en una fiesta para las comunidades del sur de Veracruz, que al igual que las de Tamtoc, asentado en la Huasteca potosina, muy cerca de Tampico, están orgullosos y gustosos de que el museo más importante del país abra sus salas de exhibición al patrimonio de sus localidades, tan distantes de la vida en el centro de México.

 

Tags: ,


About the Author



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to Top ↑